Vegetales
Nombre científico Omphalotus olearius
La seta de olivo es una especie mediterránea de gran tamaño, tiene un sombrero que oscila normalmente entre los 5 y 15 cm de diámetro, muy raramente se pueden ver ejemplares con más de 20 cm de diámetro.
Fructifica solitaria o en grandes grupos en forma de cesta unidos por el pie, desde principios de octubre hasta mediados de enero en zonas cálidas del sur de España. Aparece generalmente asociada a olivos, de ahí su nombre pero también es frecuente sobre restos de madera como tocones o ramas de alcornoque, la encina y algunos arbustos como la jara pringosa. Además, es frecuente en algunos parques públicos creciendo en la base de lilos, mimosas o rosales. Puede verse en zonas humanizadas.
El sombrero es inicialmente convexo en los ejemplares jóvenes, luego plano convexo algo deprimido o embudado. La cutícula es fibrosa, de color rojo anaranjado o pardo anaranjado con el margen lobulado, que reacciona de color verdoso cuando se pone en contacto con las bases fuertes. Las láminas son muy finas y apretadas, bifurcadas, inicialmente de color amarillo pálido, volviéndose finalmente naranjas. El pie es subcilíndrico, generalmente más largo que el diámetro del sombrero, excéntrico o lateral, de color amarillo anaranjado. La carne es bastante fibrosa y consistente, de color amarillo anaranjado, rara vez se agusana, su olor es inapreciable y tiene un sabor es intenso que recuerda al aceite.

NO ES COMESTIBLE, ocasiona una de las intoxicaciones por setas más frecuentes en España. La seta de olivo es responsable del síndrome gastrointestinal severo que requiere en la mayoría de los casos ingreso hospitalario. Presenta un periodo de incubación corto menor a seis horas, después comienzan a aparecer los primeros síntomas principalmente náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarreas. En algunos casos más graves pueden aparecer alucinaciones y problemas neurológicos que pueden ocasionar rara vez la muerte. Los niños, ancianos y personas con patologías previas son los que corren mayores riesgos. Generalmente los síntomas desaparecen en uno o dos días.
Hay una especie muy próxima, prácticamente idéntica, con la misma toxicidad, característica de zonas atlánticas, que es Omphalotus illudens, que presenta generalmente la cutícula más amarillenta y menor tamaño, que fructifica desde mediados de verano hasta mediados de otoño en restos de maderas y tocones de árboles de hojas planas como el castaño, el haya, el roble y el roble melojo.
Se puede confundir con las Cantarelas, también llamadas Rebozuelos, con los que en ocasiones comparte ecología y época de fructificación en bosques mediterráneos de encinas o alcornoques. Las principales diferencias es que la seta de olivo presenta la cutícula generalmente con tonos rojizos ausentes en los rebozuelos, las láminas frágiles a la manipulación que no forman parte del propio sombrero como ocurre con los pliegues del rebozuelo. El aroma de la seta de olivo es prácticamente inapreciable, mientras que el rebozuelo presenta un aroma que recuerda al albaricoque. Además, cabe destacar que la seta de olivo es una especie lignícola que fructifica sobre restos de madera, en cambio los rebozuelos lo hacen directamente sobre el suelo.
Otra confusión habitual es con el falso rebozuelo, una especie comestible sin valor culinario, que vive en bosques de repoblación de pino rodeno mezclados con la encina o el alcornoque con sotobosque de jara pringosa, pero que presenta menor porte y fructifica generalmente en solitario.
Cabe destacar que algunas intoxicaciones con esta especie se producen por la ausencia de conocimientos micológicos de algunos aficionados que se arriesgan a consumir esta especie dado su belleza y tamaño, por lo que en caso de duda se recomienda dejar los ejemplares en el campo o bien consultar a algún experto.
En caso de haber consumido la seta de olivo por error se recomienda acudir rápidamente al centro de salud más cercano o llamar al teléfono del Servicio de Información Toxicológica: 915620420 con atención 24 horas de todos los días del año por personal especializado y seguir sus instrucciones.
Es una especie bioluminiscente, es decir con capacidad de emitir una luz que se puede observar fácilmente durante la noche. La luz es débil y verdosa. Su función es atraer insectos para que le ayuden a dispersar sus esporas. La Bioluminiscencia se produce por reacciones químicas que involucran luciferina y la enzima luciferasa, similar al mecanismo de las luciérnagas.
Bibliografía.
ARRILLAGA, P.; AVILES, J. & X. LASKIBAR (2005). Setas e intoxicaciones. Munibe. 142 pp.
MARCOS, J. (2019). Guía de mano de Cesta y Setas. Cesta y setas. 424 pp.