VEGETALES
EUFORBIA MEDITERRÁNEA.
Recibe muchos nombres comunes. Lechetrezna, tártaga, euforbia encarnada, euforbia macho, hierba topera, Hierba lechera, lecherina, lecheterna, lechetrezna encarnada, lechetrezna macho, lechetrezna mayor, llullos, lulos, palmeretas, piñoncillo, píldoras zorreras.
Su nombre científico es Euphorbia characias
Una planta oriunda del sur de Europa y Oriente Medio. En algunas regiones de Turquía, son llevadas a la casa donde acaba de nacer un niño para purificarla. Se la considera por ello una planta protectora. Es una especie muy adecuada para la xerojardinería. Combina bien con otras especies aptas para los jardines secos, como el romero, las lavandas, las jaras, crasas como los sedum, algunas gramíneas y vivaces de flor.
El nombre genérico Euphorbia es un homenaje al médico griego Euphorbus, que vivió entre los siglos I a. C. y I d. C. que usaba el látex de la suculenta Euphorbia resinifera en sus tratamientos. En 1753, Linneo asignó el nombre a todo el género. .Characias es el nombre de la especie que significa “en forma de empalizada”.
Es una planta herbácea vigorosa y vivaz. Son muy especiales en sus características. Así la Euphorbia pulcherrima, la popular Poinsettia o Pascuero, es la planta de flor más popular de la Navidad. El látex de la Euphorbia resinifera tiene propiedades medicinales demostradas, el de la Euphorbia characias es irritante para la piel y los ojos, y tóxico si se ingiere. Es una planta bienal es decir florece cada dos años
Las matas son densas y redondeadas, están formadas por numerosos tallos tiesos, leñosos en la base y herbáceos donde surge el follaje. de hojas perennes verdeazuladas y con una curiosa floración en forma de gruesos racimos de brácteas de precioso tono verde limón. Las hojas son lineares y puntiagudas, miden entre 10 a 15 centímetros y de color verdeazules, se disponen espiralmente a lo largo de los tallos, con un aspecto y tacto finamente ceroso. Durante los meses más fríos las hojas pueden adquirir matices burdeos. Las hojas están más densamente situadas cerca de los extremos de los tallos pero más escasas o incluso ausentes cerca de sus bases.
Poseen unas flores pequeñas casi insignificantes desde el final del invierno al final de la primavera, son llamativos sus racimos de brácteas que forman pequeñas copas, un tipo de estructura floral exclusiva de las euforbias. En esas copas se encuentran las verdaderas flores, rodeadas de glándulas nectaríferas verde limón o púrpuras. Estos racimos redondeados resaltan sobre el resto del follaje desde el principio de la primavera al principio del verano. Cada bráctea individual tiene una glándula de un color marrón púrpura, son nectarios llamados ciatos (una especie de copas que contienen néctar) para atraer a los insectos polinizadores. Las glándulas de la inflorescencia tienen un color marrón muy oscuro casi negro, el resto de las Euphorbias grandes tienen las glándulas de color grís verdoso. El fruto es una cápsula pelosa que contiene 3 semillas.
Tolera la sequía y hasta doce grados bajo cero. Puede vivir con poca agua, es de fácil cultivo y crece lentamente. Las matas suelen alcanzar entre 80 y 150 centímetros de altura. Existen también variedades compactas, de solo 60 centímetros, perfectos para macetas. Prefiere el sol o la sombra parcial. Admite cualquier suelo, incluso calizo, pero ha de ser ligero, seco y con buen drenaje. El riego debe ser moderado; en los veranos secos agradecerá que el sustrato esté un poco húmedo. Las ramas que han florecido deben podarse al ras para que aparezcan nuevos brotes, que darán flor al segundo año. No suele padecer plagas o enfermedades reseñables. Conviene manipularla con guantes.
En condiciones naturales se encuentran en matorrales claros, bordes de encinares, fondo de barrancos, escombreras, lugares pastoreados. Se desarrolla preferentemente sobre substrato calizo o margoso, en suelos de secos a ligeramente húmedos, pedregosos y ligeramente nitrificados, en lugares de soleados a sombreados.

En los usos de la Euphorbia mediterránea siempre debemos tener en cuenta que contiene un látex que es irritante para piel y ojos. Tradicionalmente fue usada como purgante recogiéndose la leche que fluye de las ramas y tallos cortados que, al contacto con el aire se va espesando pudiéndose formar píldoras con ellas. También con su látex se fabricaba una liga para cazar pájaros. Hay que tener mucha precaución con estas plantas.
Se investigan las propiedades curativas y preventivas del extracto de Euphorbia characias para posibles nuevas aplicaciones en medicina. Se cree posible su uso frente a tumores epiteliales, papilomas, verrugas y micosis externas. La aplicación se realizaría en forma externa. El extracto de Euphorbia se muestra como un activo regenerador epitelial, a la vez que evita la colonización de la piel por huéspedes extraños. El extracto, diluido y rebajado, es un poderoso antimicótico. Se ha demostrado que a mayor dilución del látex, sirve de preventivo, sobre todo en el pie, para hongos, verrugas y papilomas.
En 1995 se patentó en España, una proteína extraída de Euphorbia serrata, denominada Euserratina, la cual tiene la propiedad de interactuar catalíticamente con el ácido ribonucleico, provocando la inhibición de la biosíntesis proteica, en sistemas derivados de organismos eucariontes, esto permitiría su uso como antiviral, sobre todo en el tratamiento del VIH.
Bibliografía:
https://www.promessedefleurs.es
http://www.fitoterapia.net/revista/pdf/8_1_Comunicaciones_orales.pdf

















