Fauna
Es una de las Interacciones ecológicas más interesantes y llamativas del mundo animal. También se le da el nombre técnico de Trofobiosis.
Consiste en una interacción que beneficia a ambos insectos acción de la que resaltan beneficiados ambos grupos de insectos.
Veamos cómo funciona. Los pulgones, también llamados áfidos, se alimentan de la savia de las plantas y excretan una sustancia líquida, dulce y pegajosa llamada melaza, rica en azúcares y aminoácidos. Las hormigas estimulan a los pulgones tocándolos con sus antenas para que estos liberen las gotas de melaza, las cuales sirven como una fuente de energía muy esencial para la colonia de hormigas, es como si “ordeñaran” a los pulgones. A cambio del alimento, las hormigas actúan como verdaderos «guardaespaldas», atacan con ferocidad a los posibles enemigos de los pulgones protegiéndolos de sus depredadores naturales como las mariquitas y sus parásitos.
Pero no solo hacen labores de protección, las hormigas también mejoran la higiene de la colonia de pulgones al retirar la melaza, que de otro modo podría causar hongos, putriciones y enfermedades. Incluso pueden trasladar a los pulgones a partes más sanas de la planta o resguardar sus huevos en el hormiguero durante el invierno. Es decir realizan algo muy similar al “pastoreo” de los humanos.
Podemos considerar esta asociación como un ejemplo clásico de «ganadería» en el mundo de los insectos.
En la fotografía podemos observar una hormiga del género Camponotus cuidando un grupo de pulgones en un brote nuevo de un árbol frecuentemente cultivado en jardinería, una Robinia o Falsa acacia.
