Su nombre científico es Kermes ilicis
Fauna
El origen del nombre proviene del persa “kirm” que significa gusano, de ahí pasó al árabe “qirmiz”, dando origen también al término carmesí.
Es un insecto del orden de los Hemípteros. Son conocidos popularmente como Cochinillas. Son insectos que parasitan encinas y otros Quercus. Los daños son la seca de ramillos a partir de la zona de alimentación del insecto. Los daños causados por este insecto chupador pueden ser graves si los ataques son fuertes, siendo las encinas (Quercus ilex) y la coscoja las especies que actualmente presenta mayores ataques. Ello ocasiona en los árboles gran debilidad lo que hace que puedan sufrir otras enfermedades y secar los árboles.
Muy similar es Kermes vermilio, un insecto del mismo género que también ocasiona grandes daños a las encinas.
Una de sus características más peculiares de estas cochinillas es presentar un gran dimorfismo sexual, los machos son alados, viven poco tiempo y tienen un tamaño mucho más pequeño que las hembras, que carecen de alas (ápteras), son esféricas y parecen pequeñas agallas rojizas.
Tras el apareamiento llega la puesta, para lo cual se fija la hembra a una ramita joven de encina, cubre con su cuerpo esférico la totalidad de los numerosos huevos que lleva en su interior. El número de huevos suele ser de unos 1.500.
A mediados del verano se ven las larvas que han salido del interior del caparazón de la hembra para alimentarse de las hojas de encinas. Pasan el invierno inactivas fijadas a la planta parasitada, recubiertas de una secreción cérea que les sirve de protección. A finales del invierno o principios de la primavera, reinician su actividad pasando por dos nuevos estadios larvarios antes de llegar a su estado adulto.

Del cuerpo seco de las hembras de Kermes vermilio y Kermes ilicis se extrae el ácido kermésico, fue uno de los tintes naturales para tejidos más valorados por su intenso color rojo. Fue muy utilizado como tinte textil hasta el siglo XVI cuando fue desplazado por la cochinilla procedente de América. Se extrae el colorante del insecto mediante su secado y posterior inmersión en agua caliente y ácido sulfúrico. El líquido resultante se precipita sobre una solución de alumbre y cal, dando como resultado un pigmento laca de color rojo apto para poder pintar aglutinado con óleo u otras sustancias.
La trufa negra se ha revelado como una actividad agroforestal innovadora que ofrece nuevas oportunidades, y que se muestra como un factor primordial de desarrollo territorial de las zonas calizas, cuya introducción puede contribuir a mejorar la función social de la agricultura. En la explotación de este tipo de cultivo con fin de producción hay que decir que existen gran variedad de insectos y enfermedades que atacan a la plantación y, teniendo que cuenta que como cultivo en explotación es relativamente joven, todavía faltan muchos estudios para identificar plagas y enfermedades además de otros factores de cultivo. En relación a este aspecto se está estudiando la utilización de avispas autóctonas (himenópteros) de la fauna mediterránea sobre las cochinillas del genero Kermes para comprobar su capacidad de control sobre las poblaciones del mismo. Esto es porque a pesar de que las especies de Kermes no sea un problema grave para los montes españoles debido a su ciclo o la violencia de sus ataques, si lo es para las plantaciones truferas. Se ha visto que estos insectos parásitos y depredadores son suficientes para controlar la plaga de Kermes de un año a otro en las plantaciones truferas mediterráneas. Del mismo modo, también se estudió la acción de sustancias jabonosas para combatir las poblaciones que puedan poner en peligro la supervivencia o la producción de Quercus. Este jabón en suspensión con agua y aplicado mediante pulverización ha dado un buen resultado como controlador de grandes poblaciones de estos insectos.
Bibliografía










