Vegetales
JAZMÍN SILVESTRE. Jasminum fruticans.

También llamado Jazmín oloroso.
Pertenece a la familia de las oleáceas como el olivo. Puede parecer una genista aunque no es ni siquiera de su misma familia. Posee una amplia distribución, pues crece en toda la Cuenca Mediterránea y Asia Menor.
Es un arbusto hermafrodita, es decir que en la misma planta tiene los dos sexos.
Su altura puede llegar hasta los dos metros. No tiene espinas, tiene hojas perennes semicaducifolio, su corteza es verde o grisácea.
Posee un tallo muy curioso, de sección cuadrangular, como otras labiadas (mentas, oréganos, matagallos). Sus ramas son erectas sin pelos con hojas alternas de tres foliolos.
Sus flores se disponen en inflorescencias tipo panícula, como un racimo. Las flores son hermafroditas, de color amarillo, blanquecino o ligeramente azulado. Aparecen en primavera y otoño. De color amarillo claro van adquiriendo una tonalidad blanquecina levemente azulada. Son muy aromáticas, aparecen en primavera y verano. Poseen simetría radiada con un cáliz minúsculo compuesto por 4 o 5 sépalos lineales y una corola amarilla en tubo largo y estrecho, abierto finalmente en 5 lóbulos o pétalos. Eas flores radiadas y el fruto en baya muestran claramente que el jazmín silvestre no tiene relación con las papilionáceas, a pesar de su semejanza superficial.
El fruto es una baya de color negra reluciente de unos 5 o 6 mm de diámetro con entre una y cuatro semillas en su interior.
Crece de forma natural entre las hierbas secas del verano donde destaca por su bella floración.
Se utiliza en jardinería por su rusticidad, vistosidad y fragancia. Tanto en jardines urbanos como en macetas, rocallas, como tapizante o planta rastrera. Forma parte natural del matorral, roquedos y espacios aclarados. Se desarrolla desde el nivel de mar hasta los 1800 m de altitud.
Bibliografía
https://elmedinaturaldelbages.cat
https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/documents/20151/454806/CASTILLEJO_MAR_2020.pdf
