Vegetales

Su nombre científico es Anethum graveolens,
Es una planta del grupo de las Aromática, herbácea y anual. El eneldo es una planta de rápido crecimiento que alcanza una altura de hasta 1,5 metros de altura.
Pertenece a la familia de las Apiáceas.
Originaria de la región del Mediterráneo oriental y Asia occidental.
Tiene tallos delgados, huecos, cilíndricos y estriados de color blanco y verde, de ellos salen hojas verdes finamente divididas que parecen hilos. Las flores son de color amarillo, de pequeño tamaño, aparecen agrupadas, separadas y ramificadas. Los frutos son de color marrón oscuro. Las semillas caen fácilmente de la planta. Tiene un aroma anisado y se parece mucho al hinojo.
Prefiere climas cálidos y soleados, y suelos bien drenados y fértiles.
Se puede cultivar fácilmente en macetas o en el jardín. Requiere riego regular para mantener el suelo ligeramente húmedo, pero no encharcado. Es recomendable sembrar nuevas semillas cada pocas semanas para asegurar un suministro constante de hojas tiernas. Se puede cosechar regularmente para promover un crecimiento vigoroso y evitar que se vuelva leñoso.
Es una planta resistente que no suele ser afectada por plagas o enfermedades, pero se deben controlar los caracoles y las babosas.
Su sabor es fresco y suave, con un ligero matiz anisado que lo hace único en la cocina. Gracias a este perfil aromático, el eneldo es un ingrediente imprescindible en diferentes tradiciones gastronómicas alrededor del mundo.
Muy utilizado en cocina para arroces, carnes, ensaladas, pescado, salsas, aderezos y vinagretas. En la cocina nórdica es esencial en recetas de pescado: platos como el gravlax (salmón curado con sal, azúcar y eneldo fresco) es imprescindible esta hierba. En Grecia, se emplea en salsas como el tzatziki (yogur con pepino y eneldo) o en el spanakorizo, un arroz con espinacas, limón y eneldo. En Europa del Este es básico en sopas y encurtidos: desde la crema polaca de verduras con eneldo hasta la clásica sopa de remolacha decorada con hojas frescas. En Alemania y Rusia aromatiza ensaladas de patata, platos de col y pepinillos en vinagre. También se usa en Oriente Medio, como en el borani esfenaj iraní, una mezcla de yogur con espinacas y eneldo. Incluso en la cocina francesa se añade a cremas y salsas ligeras para aportar frescura.
El eneldo combina especialmente bien con pescados y mariscos grasos, como salmón, trucha o bacalao. Su aroma fresco y anisado contrasta y equilibra la untuosidad de estos ingredientes. También es muy popular en salsas cremosas, ya sea a base de yogur, crema agria o mostaza. Con pepino forma una de las parejas más reconocidas, presente tanto en ensaladas como en encurtidos. En general, funciona mejor con alimentos de sabor suave, ya que puede perderse en recetas demasiado especiadas o picantes.
El eneldo fresco tiene un aroma más fragante y delicado, mientras que el seco concentra más el sabor pero pierde parte del frescor original. Lo más recomendable es usarlo fresco siempre que se pueda, picando las hojas y añadiéndolas al final de la cocción. Si se utiliza seco, conviene reducir la cantidad: aproximadamente una cucharadita de eneldo seco equivale a una cucharada de fresco.
Es importante tener en cuenta que el calor prolongado destruye parte de su aroma. Por eso se aconseja incorporarlo en los últimos minutos del cocinado o usarlo directamente en crudo, en ensaladas y salsas.
Se conserva fresco en frigorifico hasta una semana envuelto en papel de cocina ligeramente húmedo dentro de una bolsa de plástico. Congelado se pica y se guarda en porciones, incluso en cubiteras con un poco de agua o aceite, conserva su aroma durante meses.
Las semillas de eneldo también son muy apreciadas. Se usan en encurtidos, panes de centeno o guisos de patata, tienen un sabor anisado y dulce parecido al de las hojas.
Para conseguir un sabor más vivo y aromático se añade unas ramitas picadas de eneldo fresco justo antes de servir la comida.
También se utiliza en medicina tradicional para uso digestivo, diurético, cólicos y la flatulencia. Se cree que el eneldo tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que pueden ayudar a promover la salud cardiovascular, reducir el riesgo de enfermedades crónicas favorecer la lactancia.
Además, el eneldo se utiliza en la aromaterapia por su aroma relajante, que puede ayudar a aliviar el estrés y mejorar el estado de ánimo.
No suele presentar contraindicaciones ni alergias pero en dosis elevadas, el aceite esencial podría provocar convulsiones, por su alto contenido de carvona, especialmente en niños. No se recomienda su uso sin el control de un profesional de la salud.

Bibliografía