Vegetales
Cerraja.
La planta es tan popular que tiene muchos nombres. Cerrajón, lechecino, serraja, lechuguilla silvestre, camaroja, cardo lechuzo, yuyo, achicoria, chicoria, falso diente de león y muela de caballo.
El nombre científico es Sonchus oleraceus

La cerraja es una de las plantas silvestres comestibles y medicinales más abundantes del mundo. Se puede confundir con el diente de león, pero se distinguen fácilmente, tienen en común que las semillas de ambos se dispersan en forma de vilanos, pero se distinguen en que la cerraja tiene crecimiento vertical, flores amarillas en ramilletes y un tallo hueco que desprende un látex lechoso al cortarse.
Es una planta herbácea que puede alcanzar hasta un metro de altura. Sus hojas son dentadas pero suaves y de un verde más claro que el del diente de león. Se distingue de la muy parecida Sonchus asper en que su borde aserrado no es rígido ni tiene espinas.
Crece de forma espontánea en huertos, jardines, bordes de caminos y terrenos baldíos. Es abundante en todo el mundo especialmente en la cuenca mediterránea. Se consume a finales del invierno y mejor aún en primavera, donde puede resultar deliciosa.
Se puede consumir en la cocina sus hojas tiernas y crudas en ensaladas; tienen un sabor similar a la lechuga pero son más nutritivas. Las hojas maduras se pueden hervir o saltear como si fueran espinacas o acelgas, también se pueden utilizar para sopas, tortillas o guisos. Y los tallos jóvenes hervidos recuerdan a los espárragos, los capullos florales pueden prepararse en vinagre como si fueran alcaparras.
Sus propiedades son abundantes. Es rica en vitaminas A, C y E, contiene ácido fólico (vitamina B9), que sirve para limpiar la sangre, además de las importantes vitaminas del grupo B (tiamina, riboflavina, niacina). Posee minerales como hierro, calcio, fósforo y, sobre todo, potasio. Gracias a su alto contenido en ese elemento, estimula la producción de orina y ayuda a eliminar toxinas y residuos del organismo.
Tradicionalmente se ha utilizado para muchas cosas como aliviar el ardor de estómago, estimular la digestión y como un laxante suave. Para tratar inflamaciones del hígado y facilitar la desintoxicación hepática. Tiene propiedades diuréticas y laxantes suaves. Las hojas machacadas se aplican en emplastos para curar heridas infectadas o problemas de piel. Al ser rica en carotenos, clorofila y vitaminas A, C y E, ayuda a proteger las células contra el daño oxidativo. Se pueden preparar tés con sus partes aéreas para aprovechar sus efectos depurativos.
El látex que contiene su tallo se ha aplicado tradicionalmente sobre heridas para favorecer la cicatrización o sobre verrugas para tratarlas.
Se deben adoptar algunas medidas de precaución. Su alto contenido en fibras y compuestos amargos puede causar gases o flatulencias en personas con digestiones muy sensibles si se consume en exceso.
Es muy importante no confundirla con variedades similares que puedan ser tóxicas o tener espinas (como el Sonchus asper). Debemos seguir la regla “Si pinchan al coger sus hojas no las utilizamos”
También es muy importante asegurarse de recogerla en zonas libres de contaminación, pesticidas o desechos de animales.
En la Siberia Extremeña la cerraja se solía utilizar para alimentar a los conejos. En las Hurdes se consumían cuando estaba saliendo el tallo, después no.

Bibliografía
https://www.botanical-online.com/alimentos/cerraja
https://www.fitoterapia.net/vademecum/plantas/cerraja.html
https://agrojardineriaecologica.blogspot.com/2013/02/cerraja-sonchus-oleraceus-l-planta.html