Árboles notables
Lo mío con los pinsapos fue amor a primera vista.
Y viceversa.
Nuestro amor perdura a lo largo del tiempo.
Necesito ver, oler, sentir, inundarme de ellos en los bosques,
o con la presencia de alguno aislado en un jardín.
Ellos por su parte,
me aman tanto, que me encomiendan el cuidado de sus bebes pinsapos.
Cómo el de la imagen,
nacido en un hueco del cemento entre los ladrillos de los escalones de acceso a la casa.









