Fauna
PICO PICAPINOS
Dendrocopos major

Pájaro de la familia Picidae. De tamaño moderado entre 23-26 cm y 38-44 cm. Comparte la coloración típica de los picos, con tonos muy intensos y definidos. La región dorsal es blanquinegra y presenta un característico patrón. Posee unas listas negras a ambos lados de la cara y el cuello, que enlazan con el pecho, el pico, los hombros y la nuca. Las regiones ventrales son blancas, sin listas ni punto llamativos, la zona anal luce una extensa y llamativa coloración rojiza. Presenta cuatro dedos, dos hacia adelante y dos hacia atrás, con los que trepa hábilmente por los troncos, utilizando además como palanca la cola que es grande y fuerte.
En la nuca es donde más se aprecia la diferencia entre el macho y la hembra, es roja en los machos y negra en las hembras. El plumaje de los jóvenes resulta más difuso, con las partes ventrales de color blanco sucio y una menor intensidad de rojo en la zona anal. Además se distinguen de los adultos por tener el píleo rojo. El píleo en las aves es la parte superior de la cabeza, desde detrás de la frente hasta la nuca.
El canto es muy distintivo, el sonido más común del picapinos es un chasquido fuerte y sonoro, que repite a intervalos de tiempo irregulares y que parece utilizar como llamada de atención o cuando está nervioso.
Su reclamo es alto y potente, es conocido con el nombre de “relincho”. Otro sonidos característicos de los pícidos son los tamborileos, que practican para marcar el territorio y para atraer la atención de las hembras. Los tamborileos de reclamo se distinguen de los alimentarios o taladradores, porque en los primeros los golpes son muy rápidos y consecutivos; no en vano, el picapinos es el pájaro carpintero que más rápidamente tamborilea. .
Se alimenta principalmente de insectos, sobre todo de sus larvas, que busca excavando con el pico en el interior de la madera o bajo las cortezas. En invierno, cuando los insectos escasean, ingiere una cierta cantidad de materia vegetal, particularmente piñones, bellotas, avellanas y otros frutos secos. Para abrirlos, primero los introduce en el hueco de la corteza de un árbol y posteriormente taladra su cáscara. A menudo, perfora surcos en los pinos para producirles una pequeña herida de la que succiona savia, rica en minerales y azúcares. Poseé una lengua muy larga, pegajosa y proyectable fuera del pico que pueden introducir en los agujeros de la corteza para extraer las larvas de los insectos. A veces, durante la estación reproductora, puede depredar sobre huevos y pollos de otras aves forestales, obteniendo así una dosis extra de valiosas proteínas
La construcción del nido, un profundo túnel en la madera de algún árbol, comienza en mayo y se prolonga por un periodo de dos o tres semanas. Para poder llevar a cabo esta labor, el cráneo del pico picapinos está compuesto por huesos esponjosos, llenos de pequeñas cámaras que alojan aire para amortiguar el impacto. Además, su pico es más largo por abajo para que la mayoría del golpe lo absorba la parte inferior de la cabeza.
La puesta suele realizarse a lo largo del mes de junio y consta de cuatro a siete huevos blancos, que son incubados durante 10-13 días por ambos progenitores. Estos ceban a los pollos conjuntamente durante 20-23 días con una abundante provisión de invertebrados. Transcurrido este tiempo, los pollos abandonan la cavidad donde nacieron, aunque seguirán recibiendo alimento de los padres algunos días más.
Dado que el picapinos no reutiliza el nido cada temporada de cría, este es aprovechado habitualmente por especies como estorninos, herrerillos, abubillas, murciélagos, ardillas y otros, por lo que se considera un multiplicador de la biodiversidad forestal.
Es una especie residente en toda su área de distribución, si bien las poblaciones más norteñas pueden emprender desplazamientos de corta entidad durante la estación desfavorable.
El pico picapinos es el más ampliamente distribuido de toda la avifauna europea. Se extiende por la totalidad del Paleártico hasta el sur del Atlas, Anatolia, el Cáucaso, el norte de Irán y Mongolia. Falta en Irlanda y en algunas islas del mar del Norte y el Mediterráneo. Se reconocen numerosas subespecies.
En la Península Ibérica se encuentra la subespecie hispanus, que se extiende por todo el territorio. Al tratarse de una especie marcadamente forestal, resulta más abundante y se encuentra más homogéneamente repartida por la mitad norte peninsular, con la excepción de las regiones áridas del valle del Ebro. En el sur se concentra en comarcas montañosas, si bien escasea o falta en Levante, el valle del Guadalquivir y las llanuras de La Mancha y Extremadura.También falta en Baleares, Ceuta y Melilla, aunque en Ceuta ocasionalmente se ve algún ejemplar de la subespecie mauritanus.
En las islas Canarias aparece en Tenerife y Gran Canaria, representado por las subespecies endémicas canariensis y thanneri, respectivamente.
Es una especie residente y presente en Málaga durante todo el año. A partir de mayo construye un nido cada año taladrando profundo la corteza de un árbol. Pone de 5 a 7 huevos. Se alimenta de insectos, sobre todo de larvas presentes en la madera y la corteza de los árboles. Consume también savia, picando la corteza y produciendo una herida para que el árbol sangre. En invierno coge bellotas y piñones, los pone en huecos de la corteza de los árboles y los pica para abrirlos y comérselos. Se puede ver y sobre todo oír, en zonas arboladas de toda la Serranía de Ronda.
El pico picapinos vive en zonas forestales de cierta madurez, cerradas o abiertas, desde pinares alpinos por encima de los 2.000 metros en Pirineos hasta choperas al nivel del mar. Sin embargo, prefiere los bosques densos de coníferas, donde alcanza las mayores densidades. La gran adaptabilidad de la que hace gala a la hora de instalarse se debe en parte a su capacidad para trabajar casi cualquier tipo de madera, incluso las más duras, como las de encina, enebro o tejo. Esto le permite seleccionar una gran variedad de hábitats, ya que al contrario que otros picos, no precisa de árboles muertos o de madera blanda para taladrar sus nidos.

Bibliografía
https:www.seo.org