Fauna
Picudo Rojo. Gorgojo de las palmeras. Rhynchophorus ferrugineuse


El picudo rojo es una especie de coleóptero originario del Asia tropical.
Las principales palmeras a las que suelen atacar son las palmeras del género Phoenix, preferentemente Phoenix canariensis conocida popularmente como palmera canaria, también ataca a la palmera datilera (Phoenix dactylifera). Las palmeras canarias son sus favoritas, sobre todo las canarias macho que miden entre 3-4 m de altura. Las datileras son muy susceptibles de ser atacadas por éste insecto en su base (los llamados popularmente “hijuelos”).
En el primer país de Europa donde apareció este gorgojo fue en España en 1993, concretamente en Granada, donde llego a través de palmeras infectadas procedentes de Egipto y otros países del norte de África. Desde entonces se ha ido propagando por otros países de Europa de forma progresiva. Sobre 2005 ya aparece en la Serranía de Ronda. A partir de 2006 se acelera su expansión a nivel mundial, llegando en 2010 al estado de California en Estados Unidos. En la Comunidad Valenciana, el picudo rojo fue declarado plaga por la Orden del 24 de febrero de 2004.
Es un insecto coleóptero que presenta una metamorfosis completa, es decir pasa por las fases de huevo, larva, pupa, hasta llegar a adulto. Su ciclo vital es completado en aproximadamente 200 días. Las hembras depositan entre 300 y 400 huevos en la base de palmeras, donde las larvas se alimentan del tejido interno del tronco. El huevo es cilíndrico, de color blanquecino, de entre 1 y 2,5 mm. Eclosiona a los 3 días. La larva vive alrededor de 90 días, un periodo en que crece mucho, pasa de medir 2 mm a 5 cm. Se alimenta del tejido interior blando de la palmera, es decir, de la zona de crecimiento de la palmera, por lo que acaba matándola. Dentro de la pupa la larva experimenta su transformación a insecto en 15-30 días. El ejemplar adulto, de color rojizo, tiene una vida de entre 45-90 días, alcanzando un tamaño de entre 2 – 5 cm. Una hembra de picudo rojo puede llegar a poner más de 200 huevos, los suele colocar de forma aislada y entre los tejidos de la palmera, por lo que suelen pasar desapercibidos. Los insectos macho se diferencian de las hembras por unos “bigotes” o sedas en su trompa frontal.

El picudo rojo no es un buen volador, antes prefiere moverse por debajo de las hojas para evitar la luz. También se desplaza por el tronco y el suelo donde este situada la palmera.
Por su alta tasa de reproducción de la especie, junto con su capacidad de completar entre una y varias generaciones en un año, hace que la población de picudos rojos pueda crecer rápidamente y resultar muy difícil de eliminar una vez introducido en un área.
La temperatura ambiental es uno de los factores que limita el desarrollo y crecimiento del picudo rojo. Con temperaturas inferiores a los 13ºC aproximadamente, la eclosión de huevos y la supervivencia de las larvas es más difícil. Con temperaturas más cálidas, sobre todo de 25ºC y superiores, su crecimiento y nivel de eclosión se acerca a máximos. El cambio climático ha acelerado su propagación en todo el mundo.
No es tarea fácil detectar si una palmera se encuentra infectada. Los signos suelen ser sutiles y pueden llevar a confusión con otras plagas. Para una detección temprana, es necesario realizar una exhaustiva inspección acompañada de la limpieza de la palmera. Algunos de los signos de presencia del picudo más frecuentes son la presencia de orificios en las hojas, aunque no aparecen en todas las palmeras, también la localización de insectos adultos que durante las horas del día suelen tener una intensa actividad en verano. En la fase avanzada de la infección la corona de la palmera decae y se pone asimétrica mientras las hojas jóvenes emergen decaídas.
Para controlar los gusanos y los picudos rojos se recomiendan nemátodos que actúan como parásitos capaces de matar el picudo rojo y sus gusanos. Son muy efectivos como método biológico, tanto para la prevención como para la curación. Su aplicación requiere un cuidado especial, pues los nemátodos sólo pueden sobrevivir en unas determinadas condiciones de temperatura y humedad. Además se pueden utilizar trampas los adultos con feromonas de para capturar a los adultos de picudo rojo. La detección temprana es clave para detener la propagación del picudo rojo.

El picudo rojo puede ser transportado a través del material vegetal infectado, el movimiento de tierra, o el movimiento de contenedores.
Bibliografía
Bioecología del picudo rojo de las palmeras, Rhynchophorus ferrugineus por Dembilio et al. (2012) y publicaciones técnicas del Ministerio de Medio Ambiente, como el catálogo de especies exóticas invasoras de España.
Obsérvese la palmera de la izquierda infectada mientras que la derecha aun no muestra síntomas de haber sido atacada por el picudo

